Hace unos días vinieron a mi escuela que está en Santa Anita y nos platicaron acerca de la historia de Rachel Scott y lo que le pasó en su escuela… La verdad es que me contuve de llorar porque no quería que nadie me viera, pero cuando terminó la conferencia vi que algunas personas estaban abrazándose y eso me puso a pensar que por un momento en la escuela podemos olvidar nuestras diferencias y abrazarnos, unirnos porque eso es lo que nos hace humanos.

Ahora que podemos hacer un cambio, lo hagamos, yo siempre he pensado que nada es casualidad y escuché que este programa apenas está comenzando, pienso que por algo nosotros somos de los primeros que nos tocó escuchar aquí en Guadalajara esta historia. Yo acepto Rachel’s Challenge.

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